A nivel internacional, los responsables de la creación y manejo de las áreas naturales protegidas han sido, históricamente, los servicios oficiales de Parques Nacionales. Muy eventualmente las universidades, ONG's u organismos científicos han anexado importantes áreas silvestres con fines experimentales, de investigación o educativos.

En Argentina sólo existen tres áreas silvestres protegidas, creadas y manejadas por universidades nacionales. Una de ellas, La Reforma, en la provincia de La Pampa, abarca 9.950 ha y fue creada en 1973. La otras dos áreas corresponden al Parque Sierra de San Javier (PSSJ), con 14.174 ha, creado en 1973 y a la Reserva Experimental de Horco Molle (REHM) de 200 ha, creada en 1986. Ambas materializadas por iniciativa de la Universidad Nacional de Tucumán.

En el noroeste argentino y en particular en Tucumán, la problemática ambiental es grave: la degradación de los recursos naturales y medio ambiente es extrema. Sólo en esta provincia, el 34 % de su superficie, unas 340 mil ha, excluyendo en el cálculo el área serrana se encuentra afectado por erosión, tanto hídrica como eólica, y salinización, siendo la tasa de destrucción de los bosques nativos de aproximadamente 3.000 ha/año. En este sentido, tanto la Reserva Experimental de Horco Molle (REHM) como el Parque Sierra San Javier (PSSJ) cumplen la función vital de proteger la cuenca hídrica de San Miguel de Tucumán cuya degradación es una de las principales causas de graves inundaciones, ruptura de infraestructura, enlodamiento de tomas de agua, disminución del caudal mínimo en el período invernal, etc.

En otro orden, al menos tres especies de vertebrados ya desaparecieron en Tucumán en este siglo: el tapir, el yaguareté y el tucán, más de 10 especies de mamíferos están considerados en peligro, y se estima que hay unas 55 especies de aves en iguales condiciones (Vides Almonacid y Salas, 1989). Si una de las estrategias de conservación es el establecimiento de áreas protegidas y el mantenimiento de los recursos genéticos in situ, la REHM y el PSSJ juegan, en este aspecto, un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad de Las Yungas en el noroeste argentino.