La biota original de la Reserva Expermiental de Horco Molle (REHM) pertenece al "Distrito de Selva Montana", de la Provincia biogeográfica de Las Yungas. En tal sentido tanto la REHM como el Parque Sierra de San Javier, que la rodea, adquieren una particular importancia tanto en el aspecto científico como en el de la conservación de la biodiversidad. Efectivamente, las Yungas se encuentran pobremente representadas en el sistema de áreas protegidas de la Argentina. Pero paradójicamente, esta región es una de las más ricas en especies, en relación con la superficie representada (aprox. 2,2 %). Así por ejemplo, la Provincia Biogeográfica Chaqueña posee unas 220 especies de aves, mientras que Las Yungas, unas 20 veces inferior en superficie, registra más de 230 (Vides Almonacid y Salas, 1989). Las Yungas penetran como una cuña desde el sur de Bolivia hasta la provincia de Catamarca, y sólo su sector central-norte en Argentina posee áreas protegidas en forma de parques.

La vegetación original de la Selva Pedemontana, caracterizada por la predominancia e árboles de gran porte y altura, con abundancia de lianas y epífitos, fue extraida en el pasado para desarrollar actividades agrícolas. Durante muchos años se cultivaron caña de azúcar, papa, batata y arveja. Esto produjo un grave deterioro ambiental, principalmente la erosión del suelo, que sólo comenzó a controlarse luego de las medidas adoptadas por la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo para revertir esta situación.

 

La vegetación arbórea autóctona, en un estado de suceción secundaria, está representada por asociaciones vegetales características: en primer lugar, y ocupando el sector oriental, se encuentra la Asociacion Pastizal compuesta en forma dominante por gramíneas y corresponde a las tierras que fueran utilizadas para labranzas. Entre las especies dominantes está la pata de perdiz (Cynodon dactylon) y Cola de Zorro (Sckizachirium spp). La llamada Asociación Tecoma-Heliocarpus (guarán-afata) configura la mayor distribución en la zona y está constituida por un estrato arbóreo bajo de Guarán (Tecoma stans) donde se intercalan, entre otros, Jacarandaes y Pacaraes. La Asociación Anadenanthera-Phoebe (cebil-laurel) está representada por bosques monoespecíficos de Cebil Colorado (Anadenanthera colubrina), Laurel (Phoebe porphiria) y Lapacho (Tabebuia avellanedae), junto con árboles de menor tamaño.

Además se encuentran en la zona algunas especies arbóreas exóticas, introducidas por el hombre con diversos fines tales como la mora (cria de gusanos de seda), Eucalipto (madera), guayaba (frutos comestibles) ligustro (cercos vivos). Estas se encuentran asilvestradas, lo cual dificulta su manejo integral.

Actualmente se diseña conjuntamente con las Facultades de Agronomía y Zooctenía y de Arquitectura, el futuro Jardín Botánico de la UNT, en el predio de 50 hectáreas a la entrada de la Reserva, que cumplirá funciones sociales científicas.