Artículo publicado en la Revista Yerba Buena. Número 3. Mayo de 2006. - Ingrese al sitio de la Revista Yerba Buena

 
 
 
 
 
 
 
 

El servicio público en el Yerba Buena de ayer


El remate de los lotes de la Villa Marcos Paz, resultó muy auspicioso, lo que motivó -entre otras cuestiones- la autorización para traer un ramal del ferrocarril Noroeste Argentino, conocido como El Provincial.

En 1907, se declararon de utilidad pública, a través de una ley, los terrenos de propiedad de particulares necesarios para la vía, la estación y los talleres.

El ramal entra en servicio el 5 de Noviembre de 1909. Se lo conocía como “Tren Grande”.

Su uso principal fue como transporte de materia prima, como la caña de azúcar. La zona norte de Yerba Buena se dedicó a este cultivo.

Este medio cayó en desuso cuando el Estado decidió comprarlos en 1947. A mediados del siglo XX, se levantaron las vías del FFCC y se inició la usurpación de estas tierras por gente de escasos recursos.

El 15 de Diciembre de 1915 se promulga una ley, que propiciando mejoras en la ciudad capital y ante las cercanías del Centenario, autoriza a explotar una línea férrea de pasajeros y carga que vincularía Marcos Paz con la Capital. "El Trencito" tenía su estación inicial en la Plaza Alberdi, de donde iniciaba su recorrido hasta el lugar conocido como El Corte, ubicado al pie del cerro San Javier.

“La randera tucumana”, tal como era conocida una de sus unidades, arrastraba habitualmente 2 coches cubiertos. Estos circulaban colmados de pasajeros. Los fines de semana se agregaban otros 2 coches.

Según la tradición oral eran muy concurridos los carnavales en Yerba Buena, de allí que era notable el incremento de pasajeros que viajaban hacia esa ciudad.

Con el tren se acercaba la montaña a la ciudad, se propiciaba el turismo y el abastecimiento de materiales de construcción y elementos de trabajo hacia nuestra ciudad.

Este servicio de tren a vapor y vía “de cauville”, resultó una carga muy pesada para el fisco, por los gastos de mantenimiento, y empezó a declinar, hasta su eliminación en 1926.

El transporte de pasajeros estaba atendido por los coches de plaza y los Ford T, de ruedas altas hasta que se inició precariamente en 1928 un Chevrolet de 4 cilindros y su recorrido abarcaba desde Av. Solano Vera y Av. Aconquija hasta la Plaza Independencia. Por dentro el ómnibus sólo tenía 2 asientos largos y enfrentados, sin vidrios y con una cortinilla que iba de punta a punta para proteger del frío, del sol y la lluvia. Duró aproximadamente 4 años.

Hacia 1928, el español Antonio Sánchez, se entusiasmó con la creación de un nuevo sistema de transporte. Nació así, la denominada Empresa Aconquija Linea K, que afianzaron el servicio en los años posteriores, provocando la merma del tranporte ferroviario, que cesará definitivamente a fines de la década del 40.

Los hijos de Sánchez, decidieron adquirir la concesión de la 1ª Confitería llamada Parque Aconquija, al pie del cerro San Javier y aparte instalaron un servicio de bañaderas, entre la Confitería y la Plaza Independencia, llevando y trayendo público hasta allá.

Con la estatización del transporte de pasajeros hubo una pausa en el servicio, pero en 1960, el Gobernador Celestino Gelsi, dispuso nuevamente la privatización de los servicios y el grupo Sánchez puso en marcha nuevamente la Empresa Aconquija, esta vez se abandonó los servicios locales de Yerba Buena-Tucumán, de la vieja Linea K por el nuevo servicio hacia los Valles Calchaquíes.

Por otra parte, la habilitación del camino a San Javier, en tiempo del Gdor. Critto, en 1931, intensificará el paso de vehículos y el transporte de ómnibus en la zona.

En 1955 el interventor José H. Martiarena, inauguró el servicio de trolebús, pero recién en 1956, el interventor federal Vieyra Spangenberg dejó librada al público la Línea 102, que unía la ciudad con el Camino del Perú. Pero meses después se completaba en una extensión que llegaba hasta el pie del cerro.

Durante el anterior gobierno de Luis Cruz la Provincia compró a la Dirección de Transporte de Buenos Aires dos coches alemanes Henschel con servo-freno. Nuestra ciudad sería la primera del interior que tendría este moderno servicio, la favorecerían la disponibilidad de corriente eléctrica. Su vida útil fue corta ya que en 1960 desapareció el servicio de trolebús.

En la últimas décadas prestaron servicios las Empresas Balcarce-Línea 102 y la Línea 118. En 1997 la 102 fue desplazada y se le asignó el uso exclusivo de la misma línea a una empresa, El Corcel, que mantendría los servicios troncales sobre la Av. Aconquija y los Barrios.